¿Qué tan dura es la decepción?

por | Nov 15, 2018 | Amistad, Amor, destacada 1, Pareja, Reflexiones, Relaciones, Vida | 5 Comentarios


Se define la decepción como pesar causado por un desengaño. Engaño (falta de verdad).

Y divago…

Y pienso…

¿Es la decepción la causante de una expectativa?. Nos ponemos una venda en los ojos en el momento que empezamos a amar a alguien. Lo vemos como queremos que sea, pero no como realmente es. Y entonces después de varios desengaños, mentiras, egoísmo y traición, un día con una de tantas mentiras se te cae la venda de los ojos y la realidad te golpea tan fuerte que apenas te deja respirar. Piensas y recuerdas todas esas cosas que te hicieron daño, todas y cada una de ellas van pasando con imágenes en tu mente. Y la rabia, el dolor y la decepción se convierten en lagrimas, en resentimiento, en decepción…


Me pregunto, ¿cuan ciego es el amor?. Cuanto nos ciega o que ciegos somos que solo vemos lo que queremos ver y no lo que es esa otra persona en realidad. Vemos y creemos lo que nos gustaría que fuera, lo que idealizamos para no sentirnos decepcionados. Para mentirnos a nosotros mismos para no ver que a quien amamos y tenemos delante no es perfecto y tiene un lado oscuro. Un lado que no nos damos cuenta pero que todos tenemos. Un lado que a veces se esconde en miedo, en egoísmo y en otras muchas cosas que no nos damos cuenta. Y nos decepcionamos…


¿Fue la otra persona o fuimos nosotros mismo que sin querer ver la realidad nos engañamos, olvidamos y fingimos?, que lo que no nos gusta o lo que recibimos, no está a nuestra altura y no es suficiente para nosotros. Suficiente para caminar una vida, suficiente para confiar, suficiente para callar. Pero todo, todo suma y un día la venda se desanuda y cae.

Y te duele y te juzgas por sufrir otra decepción, por no parar a tiempo, por no querer ver, por justificar, olvidar, perdonar, por dar otra oportunidad. Una vez más… Una frase que resuena en tu mente una y otra vez. Una frase que te hace pensar lo que debes y tienes que aprender. Que ya esta bien de repetir los mismos errores, de confiar, de confiar a ciegas y darte por entero. De no cuidar tu corazón y dejarlo expuesto una y otra vez a quien lo maltrata.


Me doy cuenta, que no sabemos amar. Que esperamos, necesitamos y exigimos. Que no sabemos darnos sin más.Que nos ilusionamos con fantasías que nosotros mismos creamos. Que imaginamos un futuro con esa persona que no existe, que puede o no ser. Dejamos de ver el hoy para vivir en el mañana, en ese mañana que hemos construido en nuestra mente. Y luego nos decepcionamos porque no fue lo que soñamos, porque no quisimos ver lo que sucedía, como nos sentíamos, lo que no nos gustaba, lo que nos hería, las palabras… esas que tanto duelen. Las mentiras, esas que tanto dañan la confianza y los actos tan reprochables que poco a poco dejan de ser justificables.


Y así un día aprendes a decir adiós, a decir adiós de verdad, a marcharte de lo que no interesa y duele, a dejar de amar con tal intensidad para simplemente desear lo mejor, dejarlo atrás y olvidar el tan puro amor que un día sentiste. Para mirar hacía delante con la lección aprendida, para protegerte, amarte, respetarte y caminar hacía otra vida dispuesto a encontrar a alguien que de verdad te valore, que te ame, te cuide, te respete, que siempre te diga la verdad, que te regale un hogar; un hogar donde sentirte en paz, seguro, amado, respetado y en donde no haya mentiras y decepciones. Un hogar en su corazón, en sus brazos, donde no sea ni suyo ni tuyo, sino nuestro.


Cuánta gente pasa por nuestra vida, cuantas lecciones, cuantos sentimientos donde el pasado toma sentido. Un pasado que te da madurez. Y me doy cuenta que la vida es un aprendizaje, que ese es su mayor sentido.


Expectativas… que palabra que tanto encierra en si misma y que difícil es olvidarla y dejar fuera de nuestra vida.


Vivir sin expectativas, una forma de vivir cada momento siendo totalmente consciente, sin soñar en un futuro. Eso que nos gusta tanto hacer, porque dejar volar la imaginación nos trae tantas recompensas… Porque nos ayuda a veces a soportar lo dura y fría que puede ser la realidad.


Cuan grado de evolución tenemos que tener para no esperar, para no soñar y no tener expectativas. ¿Estamos programados para ver la cruda realidad tal y como es?, ¿podemos amar y a la vez ver lo que no nos gusta y nos duele o es incompatible?. ¿Podemos no decepcionarnos?. ¿Se puede aceptar y seguir amando igual a pesar de que sea tan diferente esa persona a como te lo habías imaginado?.

La respuestas son tantas…

¡La respuesta es tan simple!.

No puedes amar algo que va en contra de ti, de lo que eres, sientes y de tus valores. Puedes no odiar, puedes elegir perdonar y desear lo mejor. Puedes ofrecer un poco de amor pero no puedes mantener a tu lado algo que te destruye, algo que no te compensa y no te merece. Solo puedes elegir marchar, dejar solo un espacio de tu tiempo a esa persona o olvidar y decir adiós. Decir adiós porque no estamos en sintonía, porque no somos iguales, porque no sentimos y vivimos igual, porque no vibramos a la misma altura.


Y así, dejas que cada uno sea como es, que viva como quiera, con su lado malo y bueno. Y comprendes que cada persona es de una manera, lo respetas, sonríes y entonces puedes mirar con amor. Con amor por todas esas cosas buenas que hay dentro de su alma, porque esta en un proceso, porque aun no se ha desprendido de lo que daña a otros y a si mismo. Porque miras con esperanza y  fe en que ira caminando y aprendiendo a cada paso, que seguirá creciendo y descubriendo su luz.


¿Es culpa del otro ser como es o es nuestra por creer que era lo queríamos que fuera?.


Sagrario Rodríguez

5 Comentarios

  1. Chema

    Jo no sé….creo que el problema es que todos tenemos un concepto tan alto de nosotros mismos y sin embargo somos tan poca cosa. Y al vernos tan fabulosos en cuanto pasamos delante de un espejo se nos caen la fábula que tenemos de nosotros mismos en la cabeza. Gracias por hacernos pensar.

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    • Slow Indigo

      Todos intentamos mostrarnos como realmente queremos que nos vean los demás y no como realmente somos. Lo complicado es pararnos delante de un espejo y vernos tal y como somos con nuestras virtudes, defectos, tristezas, decepciones, miedos, alegrías, capacidades, logros…
      Nuestro mayor reto es enfrentarnos a todo lo que no nos gusta de nosotros mismos, cambiarlo y conseguir mirarnos al espejo amándonos tal y como somos. Sintiéndonos orgullosos de nosotros mismos a pesar de las cosas que aún queremos cambiar, que nos quedan por aprender y mejorar.
      El primer reto que tenemos que afrontar en nuestra vida es amarnos a nosotros mismos; solo cuando nos amamos podemos realmente amar a los demás.
      ¡Muchas gracias Chema por compartir tus pensamientos!. ¡Un abrazo muy fuerte!.

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  2. Raquel

    Me ha encantado y simplemente es una realidad. Sigue escribiendo y sumando en tu vida

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    • Slow Indigo

      La vida tiene que ser siempre de sumas. ¡Muchas gracias Raquel!.
      ¡¡Sigamos sumando!!. Un beso.

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  3. Clara Gomez

    Para amarnos tenemos que mirarnos en ese espejo del que hablas reconocernos en él y aceptarnos. Entonces sí, AMARNOS. Una reflexión expectacular!!!!. Waiting for the next……..

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