Que difícil es decir adiós. A veces la gente, las circunstancias te hacen de tomar decisiones duras.

A veces intentas dar salidas, abrir vías, oportunidades de una salida digna para no tener que tomar la decisión de alejarte, de decir adiós, de marcharte y sacar de tu vida a alguien que formo parte de ella durante un periodo de tiempo.

Y duele porque a pesar del daño que te pudo hacer sabes que todos nos equivocamos y que si queremos podemos rectificar.

Cuando alguien está en tu vida se crea un lazo, una amistad, cariño y un sentimiento de amor. Porque sé que cada uno de nosotros con nuestros actos influimos en las demás personas.

Hay gente que te enseña con sus actos bondadosos, sus dulces palabras el camino de la luz. Y otros te enseñan desde sus reprochables actos lo que no quieres ser, hacer o decir.

Todas las personas que vienen a tu vida vienen a reflejar algo que necesitas saber, curar o sanar. Algo que debes de cambiar.

Te devastan, te machacan y remueven tu mundo. Te llevan al limeta una y otra vez para que aprendas a decir basta, para que aprendas a poner tus limites y fronteras para que nadie las traspase. Viene y te golpean en tus inseguridades para hundirte una y otra vez hasta que consigas sacar el valor y la seguridad de aquello que dudabas. Vienen a cambiar roles que tienes adquiridos. Si tu roll es de victima te pondrán a prueba tantas veces sea la misma persona o diferentes haciéndote sentir una victima hasta que consigas romper ese roll y empoderarte. Los perseguidores buscaran su presa y la encontraran en los roles de ayudadores o victimas. Les atacaran una y otra vez hasta que dejes de permitir, cambies tu roll, te ames seas asertivo.

Cuanta gente anda herida por la vida maltratando todo a su paso para calmar su rabia y su dolor. Quizá sea maldad. Somos duales y en cada uno de nosotros existe luz y oscuridad, solo nosotros mismos decimos que parte expresamos o damos poder.

Y me pregunto ¿qué satisfacción te da maltratar a alguien, a un animal, a una planta?. Como la sensación de poder sobre algo, de sentir que estas por encima, que controlas y que tienes poder sobre la vida te puede hacer sentir bien. ¿Qué hay dentro de tu alma, que vivencias has vivido para sentir placer haciendo daño?.

Y existe el mal…

Y existe porque cada día oigo y veo algo que me recuerda lo destructivos que somos. Pero también sonrío por las personas buenas, bondadosas, por la naturaleza en orden y equilibrio.

Y dices adiós…

Adiós a personas toxicas, a personas que no te aportan, que te hacen daño y te alejas. Por ti, porque no permites que rompan tu paz y tranquilidad, porque no permites abusos, porque ya no permites lo que no no mereces ni lo que tu no haces a otros. Porque no compartes su manera de sentir, de vivir, pensar y actuar ni vibrar.

Un adiós a la parte de su alma llena de oscuridad pero un para siempre a la luz que viste brillar dentro de su ser. Un para siempre a eso que te enamoro, que hizo que compartieras una amistad, una relación de pareja o familiar.

Un adiós con tristeza por tener que decirlo, por no haber podido ayudar a que la luz escondida fuera ganando terreno a la oscuridad y consiguiera ver que en el fondo todos somos UNO.

Y sabes que no podemos cambiar a nadie aunque sabiéndolo lo intentemos.

¡A veces amar a alguien no es suficiente!. Dicen que el amor todo lo puede pero cuando alguien no sabe amar, cuando no se ama a sí mismo no reconoce el amor que le dan los otros. Por eso a veces es necesario poner distancia y que el sabio tiempo ponga todo en orden y equilibrio.

Un adiós con tristeza deseando que algún día nos encontremos en nuestros caminos como una vez y todo lo que nos alejo quedará en el olvido como un tiempo de aprendizaje, de perdonar y comprender el significado. Un tiempo para construir algo nuevo desde un profundo sentimiento de amor; de lo bueno que vimos en esa persona, de las sensaciones, vivencias y conexión que un día hizo que compartiéramos una parte de nuestras vidas por un tiempo.

El recuerdo y lo que compartisteis con aquella o aquellas personas se queda grabado en tu alma para formar una parte de la historia de tu vida. Lo que eras, lo que hoy eres, como era tu vida y como ha cambiado.

Da igual el tiempo que una persona estuvo en tu vida siempre duele decir adiós. Una parte de ti se va con esa persona y te deja un trocito de ella para formar parte de la persona que te vas convirtiendo.

¿Si estamos hechos de trozos de cada una de las personas que pasaron o están en nuestra vida, tan difícil es darnos cuenta que todos somos UNO?.

Sagrario Rodríguez Potenciano

2 Comentarios

  1. Marian G.S.

    Cuanta intensidad…! Desde muy hondo.. casi como el lugar al que me han llevado tus palabras.
    Pero en realidad lo que más me maravilla es esa capacidad tuya de arrastrar al lector contigo, al mismo tiempo que muestras esa perspectiva, imprescindible, de la que siempre haces gala.
    Ya sabes que doy una de tus fans.

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  2. Maricarmen

    Eres una persona impresionante y siempre que Leo tus palabras me haces de sentirme verdaderamente identificada!! Espero que estés bien y tú familia también porque en éstos momentos en los que estamos,el que está bien puede dar gracias a Dios!! Un besazo y un abrazo enorme guapísima 😘😘

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